Lo que cuesta realmente el cambio
La comparación honesta no se hace línea a línea sino sobre el conjunto. Una suscripción SaaS se paga por usuario y mes; una aplicación gestionada se paga por máquina, sin importar cuántas cuentas se conecten.
En concreto: con cinco usuarios, una herramienta facturada a 8 € por puesto cuesta 480 € al año. La misma función como aplicación gestionada a 8,99 €/mes cuesta 108 € al año, y la cifra no se mueve si el equipo pasa a quince personas.
La diferencia se estrecha con un solo usuario y se invierte en usos muy puntuales. Es el tipo de cálculo que conviene hacer antes de migrar, no descubrirlo después.