Aloje Kimai sin instalar nada

El cronómetro y la hoja de horas de una estructura pequeña: por cliente, por proyecto, con la tarifa horaria que corresponde.

Desde 8,99 €/mes

Introducción

Kimai instalado, actualizado y respaldado por nosotros, en una máquina en Francia. Usted no instala nada ni configura ningún servidor: la aplicación está en línea pocos minutos después del pedido, a su nombre.

El plan que le corresponde es App Confort por 8,99 €/mes IVA incl. — 4 GB de memoria. Kimai es una aplicación Symfony apoyada en una base MariaDB: lo que pesa no es apuntar el tiempo, sino generar los informes y las facturas, que cargan todas las líneas de un periodo antes de construir el documento. Un año de apuntes con tres personas cabe en 1 GB; los 4 GB sirven el día que pide la exportación anual.

Si viene de Toggl o de Clockify, el traslado se hace con una importación CSV: una fila por apunte, con la fecha, la duración, el cliente, el proyecto y la actividad. Kimai expone además una API REST documentada, por la que pasan las aplicaciones móviles de terceros y las extensiones de navegador que arrancan el cronómetro sin abrir la interfaz.

8.99€/mes
Plan recomendado IVA incl.
4GB
Memoria del plan
5min
Puesta en línea
100%
Alojado en Francia

Lo que Kimai sabe hacer

Cronómetro o apunte posterior

Un botón arranca el contador desde cualquier pantalla y lo detiene cuando cambia la tarea. También puede escribir la duración por la noche, sin haber pensado en nada durante el día.

Facturas sacadas de la hoja de horas

Kimai convierte los apuntes filtrados en factura, con una plantilla DOCX, ODS o HTML que adapta a su membrete y una numeración que usted elige.

Una tarifa por cliente, por proyecto o por persona

El precio hora se fija en cada nivel, con una tarifa interna distinta de la facturada. Así se ve el margen de un proyecto, no solo su importe.

Una API REST documentada

Cada apunte, cliente y proyecto se lee y se escribe en JSON. Por ahí entran las aplicaciones móviles de terceros, las extensiones de navegador y sus propios cuadros de mando.

Quién la usa, y para qué

Un desarrollador autónomo que factura por horas

Un cronómetro por encargo, una tarifa distinta según el cliente, y la factura de fin de mes salida de la misma pantalla que la hoja de horas.

Un artesano que sigue sus obras

Cada obra es un proyecto, cada intervención una actividad. Al entregar se compara lo que el presupuesto preveía con lo que la obra costó en horas.

Un despacho que refactura el tiempo dedicado

Tres colaboradores, tres tarifas horarias, y una exportación mensual por expediente para adjuntar a la minuta.

Una agencia que quiere saber a dónde va el tiempo

Un presupuesto en horas por proyecto, un aviso cuando se cruza la línea, y el reparto real entre producción, reuniones y correcciones.

Una asociación que justifica una subvención

Las horas de voluntariado y de personal desglosadas por acción, exportadas en tabla, listas para adjuntar al expediente.

Alojada en Francia

En nuestra infraestructura de Nueva Aquitania, operado por nosotros. Las horas de su equipo no acaban en un servicio estadounidense.

Preguntas frecuentes

Sí. Kimai lee un CSV con una fila por apunte: fecha, duración, cliente, proyecto, actividad, descripción. Tanto la exportación de Toggl como la de Clockify se reducen a esas columnas cambiando los encabezados. Los clientes y los proyectos se crean por el camino si aún no existen.

No, ni lo pretende. Produce una factura a partir de las horas, con plantilla y numeración, pero no lleva la conciliación bancaria, ni el IVA declarado, ni el plan contable. Dolibarr o Akaunting toman el relevo en ese terreno.

Sí, es el bloqueo de periodo: pasado el plazo que usted fija, los apuntes anteriores dejan de ser modificables salvo por un administrador. Es lo que hace defendible una exportación ante un cliente o un financiador.

App Confort, por 8,99 €/mes IVA incl. Aporta 4 GB de memoria allí donde la aplicación pide 1 GB como mínimo: el margen sirve al sistema, no al decorado. Puede cambiar de plan más adelante sin reinstalar.

Sí, forman parte del servicio. Una aplicación autoalojada sin actualizar es un riesgo de seguridad, no un ahorro.