Un laboratorio de virtualización, sin máquina en casa
Reinstalación ilimitada, snapshots sin límite: el derecho a romperlo todo va incluido en el precio.
Desde desde 13,99 €/mes
Introducción
Un laboratorio es una máquina donde uno tiene derecho a equivocarse. Es exactamente lo que permiten la reinstalación ilimitada y los snapshots sin límite: probar una configuración, romperla, volver atrás, empezar de nuevo. Sin contar y sin facturar nada más.
La oferta S a 13,99 €/mes con sus 16 GB basta para montar tres o cuatro máquinas virtuales — suficiente para practicar un clúster de dos nodos anidados, un cortafuegos, un directorio, una base. Frente a una máquina física en casa, no hay ruido, ni consumo eléctrico, ni material que revender cuando se pasa a otra cosa.
Y a diferencia de un laboratorio doméstico, este es accesible desde cualquier sitio, con dirección pública y 1 Gbit/s. Lo que ahí funciona puede servir de verdad el día en que la prueba se convierte en servicio — sin mudanza.
Lo que aporta el servidor, en toda la gama
Proxmox VE ya instalado
El servidor llega con <strong>Proxmox VE</strong> instalado y su interfaz web accesible. Usted crea sus máquinas virtuales y contenedores LXC desde el navegador, sin abrir un ticket ni esperar una intervención. La <strong>reinstalación es ilimitada</strong>: una prueba que sale mal se rehace en minutos.
Memoria, porque es lo que se agota primero
En un hipervisor casi nunca es el procesador lo que se satura primero: es la <strong>memoria</strong>, porque cada máquina virtual reserva la suya. La gama empieza en <strong>16 GB</strong> y llega a <strong>96 GB</strong>, lo que deja margen para apilar varias VM sin ahogarlas.
Snapshots y copias sin límite
Un snapshot antes de una actualización, otro antes de un cambio de configuración: eso separa una prueba de una apuesta. Ni el número ni la frecuencia se facturan, así que nada disuade de tomar uno más.
Hasta 16 IPv4 adicionales
Cada VM puede tener su propia dirección pública, lo que evita pasarlo todo por redirecciones de puertos desde el anfitrión. Útil en cuanto un cortafuegos virtual, un servidor web y un servicio externo deben convivir con orden.
Qué se aprende ahí
La red, rompiéndola
VLAN, puentes, enrutamiento, cortafuegos: son nociones que entran manipulando, no leyendo. Un snapshot antes de cada intento hace el error gratuito.
Clustering y quórum
Montar un clúster de VM anidadas, desconectar un nodo, observar el comportamiento. Es la única forma de entender el quórum más allá de la teoría.
Preparar una certificación
Los exámenes de administración de sistemas exigen práctica. Un laboratorio propio cuesta menos que un ordenador dedicado y se deja a nuevo en minutos.
Probar antes de desplegar
Repetir una migración, validar un script de automatización, verificar una subida de versión. El laboratorio absorbe las sorpresas que la producción no perdonaría.
Hacer demostraciones
Un entorno que se monta, se enseña a un cliente y se borra. Cada demostración parte de un estado limpio y conocido.
Preguntas frecuentes
Sí, sin contador ni coste. Es lo que hace que el servidor sirva como laboratorio: un intento fallido solo cuesta el tiempo de reinstalar.
Es el punto a confirmar antes de contar con ello, pues depende de la configuración del servidor. Escríbanos antes de pedir si su proyecto se apoya en VM dentro de VM: preferimos responder antes que después.
Nada lo impide, es el mismo servidor. Muchos empiezan así. Recuerde solo tomar copias hacia el exterior en cuanto los datos importen.
La oferta S a 13,99 € es el buen punto de partida: tres o cuatro VM, de sobra para practicar. Se sube de oferta el día que falte memoria, sin reinstalar.